Desprendimiento.




















Y sólo entonces respiré.
Aunque tenía las manos ensangrentadas y un cadáver a mis pies.
Me sentí alividada.
Libre.
Por fin podía vivir.



Foto by Ruth Souza Gomes (2009)

1 comentario:

La niña imantada dijo...

He descubierto porqué no me dejaba comentar, firefox es caca, por eso.
La foto mola.
Lávate las manos, y si eso la conciencia.