Bésame en la frente.

Adornabas mi pelo con orquillas, decías que así estaba mas guapa, que tenía la cara al aire.
Pero lo cierto esque yo odiaba tener el rostro descubrierto, porque cuando discutíamos se me arrugaban las sienes, y me llamabas vieja. Sin embargo cuando estaba contenta solías besarme la frente con una ternura abismal. Y eso hacía que me derritiera y me dejara poner orquillas.


1 comentario:

Hervàs. dijo...

Muy bonito =)
Un blog precioso ^_^